martes, octubre 09, 2012

Multitud de maestros

ESTUDI~1Nunca antes había visto tantos y tan vario pintos maestros en el ámbito eclesiástico evangélico, aunque esto no es sino el cumplimiento fiel de las sagradas escrituras en 2ª Timoteo 4:3; "...se amontonarán maestros...". Esto a su vez contrasta con lo que Jesús dijera a sus discípulos cuando este los envió a predicar y que registra el evangelísta de Lucas: "la mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies"; Lucas 10:2. Mientras que el apóstol Pablo habla de multitud de maestros, el Señor Jesús habla de pocos. Obviamente existen diferencias entre las palabras del apóstol y las del Señor Jesús respecto al número de los maestros y no solamente respecto a eso sino también respecto al tipo de maestros.

Las palabaras del Señor Jesús están enmarcadas dentro de lo que se denomina la misión de los setenta, los cuales fueron enviados con directrices claras y a los que se les pidió renunciar a todo para seguir a Jesús. La razón principal para que fueran pocos en número la encontramos en el contexto de este relato evangélico que revela el alto precio que los enviados por el Señor Jesús tenían que pagar si querían formar parte del grupo. A su vez también podemos ver que los enviados estaban dispuestos a pagar el precio exigido por el Señor Jesús, pues de lo contrario jamás el Señor hubiera contado con ellos; mención especial merecen las palabras de Jesús al respecto, "Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios"; Lucas 9:62. Algunos argumentan que esta misión era temporal, pero lo que no se puede considerar temporal es la doctrina de Jesús acerca de como ha de ser el obrero o maestro que sirve al Señor.

El espíritu de sacrificio no es lo único que Jesús les pide, como acabamos de mencionar, sino que además se les pide ser fieles al mensaje que se les encomendaba, mensaje que aunque no fuera recibido, no por ello debía de ser modificado o no debía de ser entregado, "Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros"; Lucas 10:10,11.

En contraposición tenemos a los maestros u obreros mencionados por el apóstol Pablo en los que lo que opera no es el espíritu de sacrificio sino todo lo contrario como lo demuestra el registro sagrado en el que estan contextualizadas las palabras del apóstol Pablo y que citamos: "Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella"; 2ª Timoteo 3:2-5.

Tampoco los maestros u obreros mencionados son fieles al mensaje dado por el Señor, pues estos maestros hablan lo que los que los oyen desean que les hablen, "... conforme a sus propias concupiscencias"; 2ª Timoteo 4:3

Estos maestros al no hablar lo que deben se ven en la necesidad de inventar, dicho por el apóstol Pablo del siguiente modo "... y se volverán a las fábulas"; 2ª Timoteo 4:4, cuando los maestros u obreros del Señor no tienen necesidad de inventar nada, porque tienen un mensaje establecido ya por el Señor y que forma parte de la doctrina de Jesucristo.

Pero en esto de inventar cosas nuevas para atraer sobre sí al pueblo el rey Jeroboam es el precursor, quien se inventó un culto completamente diferente al que Dios demandó de su pueblo, en el que se inventó dioses, sacerdotes, sacrificios y días de fiesta, "...y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan. Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan. Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví. Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado. Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso"; 1º Reyes 12:28-33.

Reflexionemos y preguntémonos si es acaso normal que se amontonen los maestros, obreros, apóstoles, profetas, evangelístas y demás, que lo único que buscan es su propio beneficio personal y que poco o nada les importan aquellos que se pierden por vivir en desobediencia, cambiando en mucho o en muchísimo el mensaje establecido por el Señor y que aparta de la verdad el oído.

Vargas, J.C. (2012). Multitud de maestros. Recuperado el 4 de octubre de 2012 desde http://www.lluviasdebendicion.org

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