martes, febrero 15, 2011

Las Guerras de los Tiempos del Fin - Conclusión

¿Cuántas son y cuándo se llevarán a cabo?


Por Dr. David R. Reagan

 

Vista panorámica del Valle de Jezreel

 

5. La Guerra en los Cielos – Apocalipsis 12

La próxima guerra del tiempo del fin es de una naturaleza totalmente diferente a las de todo el resto. Es una guerra sobrenatural que ocurrirá en los cielos a la mitad de la Tribulación. Es muy probable que sea provocada por un nuevo intento de Satanás por apoderarse del trono de Dios.

Descripción de Apocalipsis 12:7-11 por un artista desconocido, que muestra al Arcángel Miguel venciendo a Satanás por el poder de la sangre del Cordero.

Satanás y sus ángeles son enfrentados en esta guerra por Miguel y sus ángeles. Miguel es un arcángel que es descrito en las Escrituras hebreas como el comandante en jefe de los ejércitos de Dios (Daniel 10:13, 21 y 12:1). Miguel y sus ángeles prevalecen en esta guerra y Satanás es arrojado a la tierra. Su acceso al trono de Dios es cortado (Ap. 12:9-10).

 

Cuando esto ocurre, Satanás se da cuenta que su tiempo es corto, porque él conoce la profecía bíblica (Ap. 12:12). En su ira, Satanás decide destruir al pueblo judío, y esta decisión conduce a la próxima guerra.

 

6. La Guerra contra los Judíos y los Santos – Apocalipsis 12

 

Satanás odia a los judíos con pasión por muchas razones:

 

1. Ellos son el Pueblo Escogido de Dios.

2. Dios los usó para proveer las Escrituras al mundo.

3. Fue a través de ellos que vino el Mesías.

4. Dios ha prometido que traerá a un gran remanente de ellos a la fe en Su Hijo al final de la Tribulación.

Composición gráfica que muestra imágenes aterradoras del Holocausto.

Va a haber otro holocausto durante la segunda mitad de la Tribulación. Cuando Satanás sea lanzado a la tierra, posesionará al Anticristo (Ap. 13:2) y lo inspirará a aniquilar a todos los judíos. Esta es la razón por la que Jesús se refirió a la última mitad de la Tribulación como la “la gran tribulación” (Mateo 24:21) – no porque esta mitad será peor que la primera mitad, sino porque la ira de Satanás estará enfocada sobre los judíos.


Algunos de los judíos de Israel huirán a un lugar en el

“desierto”, donde serán protegidos sobrenaturalmente por Dios (Ap. 12:13-14). Muchos creen que este escondite será la antigua ciudad de Petra, localizada dentro de un cañón en la moderna Jordania. Hay una buena razón para esta suposición porque Daniel 11:41 dice que el Anticristo estará impedido de conquistar Jordania, cuando sea parte de una rebelión del tiempo del fin.

 

Petra

Pero Zacarías 13:8 indica que dos tercios del pueblo judío serán asesinados por el Anticristo durante esta época y Apocalipsis 12:17 dice que el Anticristo también hará guerra contra la “descendencia” de Israel – es decir, aquéllos “que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”. Creo que esto es una referencia a todos aquéllos que acepten a Jesús como su Señor y Salvador durante la Tribulación, tanto judíos como gentiles.

No es de extrañar que Apocalipsis 7:9-14 describa una gran multitud de mártires en el Cielo, tan grande que no se podía contar. Ellos son identificados como “los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Ap. 7:14).

Así que, el Anticristo será muy exitoso en su guerra contra los judíos y los santos, pero fallará en su meta final de aniquilar a todos los judíos. Porque a lo largo de las Escrituras se nos dice repetidamente que un gran remanente de los judíos vivirá hasta el final de la Tribulación, en cuyo momento recibirán a Yeshúa como su Mesías (Vea Isaías 10:20-23; Zacarías 12:10, Romanos 9:27-28 y Romanos 11:25-26).

7. La Campaña del Medio Oriente del Anticristo – Daniel 11

Daniel 11:40-45 describe una campaña militar del Anticristo en el Medio Oriente que ocurre al final de la Tribulación.

Estos versículos y los versículos relacionados en Apocalipsis, muy bien podrían indicar que cuando el Anticristo se vuelve locamente obsesionado con destruir a los judíos y a los santos, las naciones del mundo verán una oportunidad para rebelarse contra él. Las naciones en el Medio Oriente serán dirigidas por el “rey del Norte” (muy probablemente Siria) y el “rey del Sur” (Egipto). El Anticristo responde invadiendo “la Tierra Gloriosa” y sometiendo a toda el área, excepto a Jordania.

Pero, mientras parece salir completamente victorioso, él escucha “rumores del Oriente y del Norte” que lo perturban profundamente. Se retira con sus ejércitos al área “entre los mares” donde “llegará a su fin”. La descripción geográfica aquí de una ubicación entre el Mar Mediterráneo y el Mar de Galilea corresponde al Valle de Armagedón.

Creo que los rumores que lo atemorizan son, en parte, las noticias que “los reyes del Oriente” (Ap. 16:12), que están trayendo enormes ejércitos desde Asia, han llegado al Río Éufrates y están listos para cruzar hacia Israel para desafiarlo. Los rumores desde el Norte podrían referirse a un reconstituido ejército rebelde de Rusia.

8. La Batalla de Armagedón – Joel 3, Zacarías 14 y Apocalipsis 19

Parece que tan pronto como los ejércitos del Oriente y el Norte empiezan a llegar al Valle de Armagedón para desafiar al Anticristo, el Señor irrumpe de los cielos, regresa al Monte de los Olivos, pronuncia una palabra sobrenatural y todos los ejércitos son destruidos de forma instantánea.

En otras palabras, realmente no hay tal cosa como la “Batalla de Armagedón”. Los ejércitos se congregan para batallar, pero el Señor los aniquila a todos ellos en un microsegundo “con el aliento de su boca” (2 Tes. 2:8).

Joel 3:16 dice que el Señor “rugirá desde Sión” y “tronará Su voz desde Jerusalén”. Isaías 10:16 dice que el resultado será “una enfermedad devastadora”. Zacarías 14:12 dice que será una plaga que provocará que la carne de los soldados “se pudra estando ellos sobre sus pies”. Sus ojos se pudrirán en sus cuencas y sus lenguas se pudrirán en sus bocas. Será como la explosión de una bomba de neutrones.

9. La Segunda Batalla de Gog y Magog – Apocalipsis 20

Afortunada y alegremente, la “batalla” de Armagedón estará seguida por mil años de paz, mientras el reinado de Jesús desde Jerusalén ocasiona que el mundo sea lleno de rectitud y justicia (Isaías 11:4-5, 9). Las espadas serán convertidas en arados y las lanzas en rastrillos y “no levantará espada nación contra nación” (Isaías 2:4). Todo el dinero que hoy se gasta en armamento, será utilizado en implementos agrícolas. El mundo será inundado con abundancia agrícola (Amós 9:13). No habrán desamparados o personas hambrientas. Cada hombre tendrá su propio viñedo y huerto (Miqueas 4:4).

Satanás será atado (Ap. 20:1-3). El pecado y el crimen se reducirán grandemente. Pero habrá rebelión hirviendo en los corazones de muchos, si no en la mayoría, que nazcan durante ese tiempo.

Esto es muy difícil de entender para la mayoría de las personas. ¿Por qué habría resentimiento en los corazones de las personas en medio de tal reinado perfecto de Jesús?

La población inicial del Milenio serán todos aquellos, judíos y gentiles, que vivan hasta el final de la Tribulación y que hayan aceptado a Jesús como Señor y Salvador. Todos los demás serán condenados a muerte cuando el Señor regrese. Por eso, el Milenio empezará sólo con creyentes. Pero ellos empezarán a propagarse y, dado que la muerte será reducida y la esperanza de vida se ampliará considerablemente (Isaías 65:20), la población del mundo crecerá exponencialmente.

Aquellos que nazcan durante esta época aún tendrán la vieja naturaleza pecaminosa. Ellos desearán todas las cosas de la carne – licor, drogas, juegos de azar y sexo promiscuo. Pero ellos verán que cualquier violación de la Ley de Dios se traduce en justicia rápida y certera. El arresto inmediato será seguido por un juicio inmediato y una sentencia inmediata. No habrá apelación, porque todos los jueces serán santos en cuerpos glorificados que harán decisiones perfectas. Así pues, la persona promedio en la carne dirá, “¡Te amo Jesús!”, pero lo hará con los dientes apretados.

La Biblia declara repetidamente que Jesús gobernará con “una vara de hierro” (Salmo 2:9 y Ap. 2:26-27). Y a pesar del hecho de que Su reinado producirá rectitud, equidad y justicia perfecta (Isaías 11:4-5), la mayoría de las personas que vivan en la carne resentirán profundamente el hecho de que no podrán perseguir libremente sus deseos mundanos.

No es de extrañar que cuando Satanás sea soltado al final del reinado milenial del Señor (Ap. 20:7), la mayoría de aquellos que vivan en la carne se unirán en una revuelta final contra Dios que está descrita en Apocalipsis 20:7-9. Dirigida una vez más por Gog y Magog, esta guerra es confundida a menudo con la guerra de Ezequiel 38 y 39. Pero las dos son muy diferentes. La guerra de Ezequiel muestra a Rusia viniendo contra la nación de Israel, con ciertos aliados específicos. En Apocalipsis 20, Rusia es descrita dirigiendo a todas las naciones del mundo contra Jesucristo.

La Historia va a terminar tal como empezó. Inició con dos personas viviendo en una sociedad perfecta, pero decidiendo rebelarse contra su Creador. Termina con toda la humanidad viviendo en una sociedad perfecta y la mayoría tomando la misma decisión de rebelarse contra Dios.

Uno de los muchos propósitos del Milenio es para que Dios demuestre que el defecto inherente del pecado de la Humanidad puede ser remediado sólo por el Espíritu Santo, por medio de la fe en Jesús como Señor y Salvador.

La religión de Satanás siempre ha sido el Humanismo – la creencia en el hombre. Esta filosofía enseña que el Hombre es inherentemente bueno y que es capaz de alcanzar la perfección a través de la educación y la justicia social. Los humanistas, por lo tanto, creen que si la sociedad puede ser perfeccionada al suplirle a cada persona un empleo garantizado e ingresos, la Humanidad será transformada.

Pero la Biblia enseña que la Humanidad está viciada fatalmente con una naturaleza pecaminosa que hace a las personas naturalmente malas (Jeremías 17:9). Y la Biblia enseña que la única solución al problema es la transformación del Espíritu Santo, que comienza cuando una persona acepta a Jesús como Señor y Salvador.

Dios demostrará esto más allá de toda duda cuando ponga a toda la Humanidad en una sociedad perfecta durante mil años y la Humanidad responda con rebelión.

La Abolición de la Guerra

La Segunda Guerra de Gog y Magog será la última guerra de la historia. Después de ella, Dios llevará a los redimidos fuera de la tierra y los colocará en la Nueva Jerusalén que ahora está preparando. Luego, El consumirá la tierra con fuego para quemar la contaminación de la última revuelta de Satanás. De ese infierno ardiente surgirán cielos nuevos y una tierra nueva – siendo esta tierra redimida y perfecta (2 Pedro 3:10-13). Después, El bajará a los redimidos a esta tierra dentro de la Nueva Jerusalén (Ap. 21:2-7) y El vendrá a la tierra para vivir en su presencia eternamente (Ap. 22:1-4).

Un vistazo hacia el interior de la Nueva Jerusalén

La paz eterna se acerca. La guerra va a desaparecer para siempre. Esta esperanza de la Humanidad no será lograda por los diplomáticos. Será un regalo de Dios por medio de Jesucristo, quien murió para redimir a la Humanidad y a todo el Cosmos.

Dolmus, D. (2010). Las Guerras de los Tiempos del Fin - Conclusión. Recuperado el 15 de febrero de 2011 desde http://www.endefensadelafe.org

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