martes, junio 15, 2010

Los aspirantes a santos de la Tribulación

Por Todd Strandberg



Amigos, probablemente no tengan idea de cuántas veces al día recibo mensajes electrónicos de aspirantes a santos de la tribulación que escriben para animarme a reconsiderar mi creencia en un rapto pre-tribulación (pre-trib.) Debido a que Rapture Ready es ahora uno de los sitios principales en el tema del Rapto, estoy recibiendo constantemente mensajes que desafían mi enfoque pre-trib.


Muchas de estas personas despotrican acerca de la forma en la cual estoy preparando a todos mis lectores para el gran engaño del Anticristo. Me están diciendo constantemente que la doctrina del Rapto pretribulación es la “gran apostasía” y que cualquiera que esté predicando este enfoque es un agente del diablo.

La mayoría de estas personas están tan enamoradas con su idea de un Rapto pos-trib que ellos ni siquiera se molestan en validar su enfoque con las Escrituras. Estimaría que noventa por ciento de la gente que me escribe nunca citan un solo verso de la Biblia.

Ellos creen que, si por alguna extraña razón, el Rapto fallara en ocurrir antes de la Tribulación, los cristianos decepcionados confundirán al falso mesías con el verdadero. Por supuesto que en ninguna parte de la Biblia dice que este tipo de escenario tomará lugar.

Por el bien de la discusión, concediendo la posibilidad de que el rapto transpirara en un tiempo posterior, no hay razón lógica para que los cristianos creyentes en la Biblia sean engañados para seguir al Anticristo. Es normalmente la gente post-trib quien es la más expresiva acerca de sus predicciones del alejamiento en masa de la fe.

Creo que decir la diferencia entre el Anticristo y Jesucristo será tan fácil cómo decir la diferencia entre un reloj de US$5 vendido en Wal-Mart y un reloj de US$5,000 fabricado por Rolex. Debido a que la Biblia enseña que seremos arrebatados para encontrar al Señor Jesús en el aire, ningún hombre en la tierra podría calificar posiblemente como el Mesías. Simplemente diré que si todavía no ha sido arrebatado, manténgase esperando por el verdadero Salvador.

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”. (1 Tes. 4:16,17)

Debido a que Apocalipsis proclama que Jesús regresará con gran poder y majestad, es pura tontería seguir a un líder político que aparece en la escena a través de una puerta humilde del escenario.

“Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del cordero” (Ap. 6:14-16)


El error más perturbador que encuentro en la multitud a favor de la tribulación es la creencia que a los cristianos se nos ha prometido protección especial de los horrores de la tribulación. Algunas personas tratan de usar Escrituras pre-trib como Ap. 3:10 para afirmar que Dios protegerá a los cristianos, pero la mayoría usa su lógica para concluir que la gracia de Dios nos permitirá que estemos perfectamente seguros esos largos siete años.

La Biblia declara repetidamente que los santos de la tribulación enfrentarán una fuerte posibilidad de ser martirizados durante el gobierno demoniaco del Anticristo. Muchos supuestos eruditos son capaces de leer las siguientes Escrituras y concluir que los pasajes sólo sugieren que durante la tribulación ocurrirá un nivel suave de persecución.

“Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación” (Ap. 13:7)

“Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos” (Ap. 13:10)

“Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase” (Ap. 13:15 )

“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen” (Ap. 14:12,13)

“Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron las marcas en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años” (Ap. 20:4)


Jesús hizo su propia predicción acerca de cuán terrible será la persecución global de los creyentes durante la tribulación. El añadió una advertencia siniestra que algunas personas se traicionarían unas a otras.

“Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán”(Mt. 24: 9, 10)

“Porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá” (Mr. 13:19)


Durante el periodo de la tribulación, los judíos sufrirán una persecución horrenda. El profeta Zacarías predijo que dos tercios del pueblo judío perecerán. Si el 66% de Israel es eliminado, ¿dónde deja eso a los pobres cristianos gentiles?

“Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera parte quedará en ella. Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y lo oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios” (Zac. 13:8,9)


Por muchos años he leído decenas de miles de mensajes y he buscado a través de numerosos sitios web pos-trib y pre-ira, y sólo puedo recordar haber encontrado talvez una o dos personas que se dieron cuenta que probablemente serían martirizadas por su fe. La mayoría de estos individuos tiene un enfoque bizarro y gozoso de la tribulación que se acerca, que simplemente se mofa de las advertencias terribles de la Biblia. Ellos también parecen pensar que van a ser capaces de caminar hacia el Anticristo, pincharlo en la nariz y decirle: “OK muchacho, tengo calculados todos tus movimientos”.

Claramente, tenemos una sobreabundancia del tipo de valentía que Pedro y otros discípulos mostraron brevemente en el Jardín del Getsemaní antes de que todos ellos traicionaran a Jesús. Lo soldados romanos no mostraron ningún deseo de aprehender a los discípulos de Jesús, pero cuando los soldados le pusieron las esposas a Jesús, los discípulos corrieron como que si el diablo los estaba siguiendo.

Sin duda, las personas que generalmente hacen las declaraciones más audaces son también a menudo los primeros en correr. Debido a que ellos no han calculado completamente el costo, son capaces de hacer declaraciones valientes con las cuales no son capaces de vivir de acuerdo. Sería un mentiroso si dijera que firme y fácilmente podría hacer decisiones de vida o muerte.

Al contrario de estas personas que fingen valentía, yo he considerado lo que tomaría poner mi vida por la causa de Cristo. Creo que tomaría muchas horas de oraciones para alcanzar el punto en el cual yo sería capaz de enfrentar inanición o el hacha de un verdugo. Jesús oró muchas veces por una alternativa de la cruz, pero cuando Se dio cuenta de que no había otro camino, Él escogió seguir la perfecta voluntad de Dios.


Uno de los beneficios más gloriosos que el rapto pre-trib ofrece es la oportunidad de ser librado de la tribulación de siete años. La única cosa mala de él, es que millones de personas continúan dejando pasar la sorprendente oportunidad para escapar del juicio de Dios sobre la tierra. Es una opción mucho mejor ser capaz de evitar al rey del terror y en lugar de eso, estar en pie ante el Rey de reyes.


“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lc. 21:36)


Traducido por Donald Dolmus

atalayadejesus.blogspot.com

Tomado de Rapture Ready

 

Dolmus,D. (2008). Los aspirantes a santos de la Tribulación. Recuperado el 15 de junio de 2010 desde http://www.endefensadelafe.org

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