sábado, mayo 15, 2010

Esperamos al Señor Jesús


Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
Apocalipsis 22:20

Aún un poquito, y el que ha de venir vendrá.
Hebreos 10:37

El momento del arrebatamiento de los creyentes, cuando el Señor Jesús venga, puede parecer más lejano de lo que desearíamos, pero no debemos desanimarnos, porque una de las razones de esa demora es la salvación de los pecadores. “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

Toda clase de cataclismos, revoluciones, guerras y acontecimientos extraños y terribles pueden sucederse en breve plazo en la tierra. Si anuncian el próximo fin del tiempo de la gracia, no hay ninguno que haya sido dado como señal precisa de la inminente venida del Señor. El regreso de los judíos a su país, anunciado proféticamente en la Escritura, ya empezó bajo nuestros ojos, pero podría interrumpirse por un tiempo. De todos modos se efectuará completamente después del arrebatamiento de los creyentes.

Nuestra partida para ir al encuentro del Señor es independiente de todo lo que ocurre en la tierra. Esperemos al Señor, atentos a la misión que él nos dejó hasta su venida. “Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así” (Mateo 24:46). Entonces los acontecimientos terrenales y las maquinaciones de los hombres ya no serán nuestra mayor preocupación. Cuidémonos de no dejarnos seducir y aturdir por este mundo, así su venida no nos pillará de sorpresa.

Tomado de: www.labuenasemilla.net; meditación del 17 de febrero 2009

 

Dolmus,D. (2009). Esperamos al Señor Jesús. Recuperado el 15 de mayo de 2010 desde http://www.endefensadelafe.org

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