domingo, julio 05, 2009

Ni cuando, ni como


Todos los que hemos creído en el Señor esperamos en algún momento una respuesta de parte del Señor, cuando a este hemos pedido algo, aunque hay que decir que de forma generalizada lo más importante para nosotros, no suele ser que el Señor nos responda, sino que lo haga "cuando" y "como" nosotros lo esperamos.

Es esto lo que observamos en
Juan 11:1-44, donde se registra un hecho en el que podemos ver claramente que lo más importante no era que el Señor respondiera a una petición, sino que lo hiciera cuando y como sus protagonistas lo esperaban. Las protagonistas de este hecho eran dos hermanas, María y Marta, hermanas estas a su vez de un varón llamado Lázaro, el cual era según el registro del Evangelio amigo de Jesús.

Estas dos mujeres dice el registro del Evangelio enviaron a decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo (refiriéndose a su hermano Lázaro);
Juan 11:3. En ese momento Jesús no se encontraba en Betania, la aldea de María y Marta, pero ante un suceso como el que le acababan de comunicar y tratándose de su amigo Lázaro, la respuesta debía ser inmediata, pensaron María y Marta su hermana; pero no fue así, pues Jesús se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba; Juan 11:6. María y Marta debieron pensar ante la falta de respuesta de Jesús, que este no debía amar tanto a su amigo Lázaro como pensaban, pues de lo contrario no hubiera tardado en llegar a Betania. Pero la realidad era que Jesús tenía todo planeado acerca de cuando y como iba a responder a María y a Marta, aunque ese plan no respondiera a las expectativas de ellas y en la forma en que ellas lo esperaban.

A menudo pasamos por alto que cuando le pedimos al Señor que haga algo, él decide cuando y como va a respondernos.

Jesús decidió acudir a Betania después de cuatro días, cuando su amigo Lázaro había muerto;
Juan 11:11-15. Cuando Jesús llego a Betania, Marta salió a encontrarle, aunque no así lo hizo María, la cual dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto; Juan 11:21. Con estas palabras Marta estaba manifestando que ella esperaba una respuesta antes, y que como consecuencia de su demora su hermano había muerto, lo cual indica que lo importante para Marta no era la respuesta, sino cuando la respuesta llegara. Pero Jesús estaba allí porque tenía la respuesta, que era lo importante.

Pero ese no era solo el criterio de Marta sobre el hecho, sino que su hermana María era del mismo criterio, pues después de Jesús dialogar con Marta quiso hacerlo con María , a la cual mandó llamar;
Juan 11:28, ya que esta se había quedado en casa cuando Jesús llegó a Betania; Juan 11:20. Esta al encontrarse con Jesús le dijo: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano; Juan 11:32.

Como podemos comprobar, ambas declaraciones son idénticas, lo cual indica que entre ellas hubo un diálogo acerca del hecho durante los cuatro días de ausencia de Jesús, y que ambas coincidían en su pensamiento acerca de lo que debía de haber ocurrido y no ocurrió, es decir, ni Marta ni María estaban de acuerdo en cuando y como Jesús había procedido. Para Marta y María Jesús llegó tarde y además no impidió la muerte de Lázaro, lo cual también opinaban algunos judíos que acompañaban a María, pues dijeron:
¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?; Juan 11:37.

Ante las reacciones de Marta, María y los judíos acompañantes de María, Jesús entró en acción para dar respuesta a Marta y María, que era lo importante, pues lo importante no es cuando y como el Señor responda, sino que responda.

La respuesta llegó, y además superó con creces las expectativas, pues Jesús no sanó a Lázaro, sino que lo resucitó, para revelar que no solo es nuestro sanador, sino que además es la resurrección y la vida.

Cuando el Señor no responde, cuando y como esperamos, es porque ha decidido hacer algo mayor de lo que nosotros esperamos.

Por eso, no saquemos conclusiones antes de tiempo y esperemos la respuesta de parte del Señor, aún cuando podamos pensar que esta no se producirá, porque de seguro esta se producirá.


Vargas, J.C. (2009) Ni cuando, ni como. Extraído el 5 de julio de 2009 desde http://lluviasdebendicion.org/

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