sábado, julio 04, 2009

Lluvía Temprana y Tardía


Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

La lluvia es un fenómeno natural que tiene lugar durante un tiempo específico, es decir, tiene lugar en ciertas estaciones del año, es propia de ciertas estaciones. El otoño y la primavera se caracterizan por las lluvias, así como el verano por el calor y el invierno por el frío.

En el profeta Joel capítulo 2 la lluvia es mencionada como tipo del derramamiento del Espíritu Santo;
Joel 2:21-32.

Las lluvias temprana y tardía eran bien conocidas por el pueblo, sobre todo por los labradores. Estas lluvias eran conocidas por el momento en el que se producían, y por la forma en que se producían, una era denominada temprana porque era la primera lluvia en producirse (
otoño) según el periodo agrícola y otra era denominada tardía por ser esta la última lluvia que tenía lugar antes de la cosecha.

LA LLUVIA TEMPRANA

Su nombre hebreo es
"YOREH", inauguraba el año agrícola, esponjando el suelo endurecido por los días secos y calurosos del verano, pudiendo así comenzarse el labrado de la tierra, seguido de la sementera. Se conocía también como "torrencial" por la forma en se producía, que era cual torrente.

Esta lluvia profetizada y tipificada por el profeta Joel tuvo lugar el día de Pentecostés, la cual cayó en forma torrencial, inaugurando así el trabajo en la viña del Señor. La tierra que por tanto tiempo de sequía espiritual estaba endurecida (400 años) experimentó el día de Pentecostés una lluvia torrencial, un derramamiento del Espíritu Santo que preparó el terreno para la sementera, los corazones fueron compungidos;
Hechos 2:37–41, y se pudo comenzar a sembrar la semilla, siembra que hasta el día de hoy dura.

LA LLUVIA TARDÍA

Su nombre hebreo es
"MALGOSH", estas eran muy apreciadas, por cuanto caen antes de la siega y se producen en forma de fuertes chubascos. Esta lluvia preparaba el fruto para su recolección, pues lo hacía madurar hasta alcanzar su grado de maduración más optimo. Ella era llamada tardía por el momento en el que se producía, pues tenía lugar en el momento de la cosecha, señalando el final del trabajo agrícola. El profeta Joel profetiza que Dios hará descender lluvia temprana y tardía. La temprana ya tuvo lugar el día de Pentecostés, pero la tardía aún no ha descendido, aunque la estamos esperando, pues estamos esperando el momento de la cosecha de la que nos habla Mateo 13:30 "... y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ... recoged el trigo en mi granero", la cual es tipo del arrebatamiento de la iglesia, de nuestro recogimiento.

Antes de que tenga lugar la gran cosecha tendrá lugar la lluvia tardía, preparando los corazones, proporcionándoles la maduración optima para la gran cosecha. Estamos a punto de experimentar un nuevo derramamiento del Espíritu Santo. Necesitamos ese derramar como los antiguos lo necesitaron, Jesús les pidió a los discípulos que nos antecedieron en la siembra, que asentaran en la ciudad de Jerusalén hasta que fueran investidos de poder de lo alto;
Lucas 24:49. Ellos lo necesitaron para poder trabajar en la siembra, nosotros lo necesitamos para la gran cosecha, tenemos que estar en las mejores de las condiciones, en el punto optimo de maduración para ser recogidos por El.

Después de la lluvia tardía, la iglesia estará lista para ser recogida al cielo, llena de los frutos de justicia, frutos que han surgido por la semilla que un día fue sembrada en nuestro corazón y que hizo germinar el Espíritu Santo.

"Tierra no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas"

Hermano aguarda con paciencia hasta que recibas la lluvia tardía, porque como Dios nos dio la lluvia temprana nos dará también la tardía.


Vargas, J.C. (2009) Lluvía Temprana y Tardía. Extraído el 4 de julio de 2009 desde http://lluviasdebendicion.org/

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