sábado, julio 04, 2009

Lámparas en el Aposento Alto


El aposento alto era el lugar de reunión de los primeros discípulos en Cristo. Cuando nos fijamos en el Antiguo Testamento nos damos cuenta de que también había para los antiguos creyentes un lugar de reunión; éste era el tabernáculo, al cual Moisés llamó tabernáculo de reunión; quiere decir esto que el pueblo de Dios siempre ha contado con un lugar de reunión, en la antigüedad fue el tabernáculo, en los días de la iglesia primitiva fue el aposento alto y en nuestros días el lugar de reunión es este lugar donde estamos reunidos; éste es nuestro aposento alto.

Ambos, el tabernáculo y el aposento alto guardan similitud, pues en ambos lugares de reunión había lámparas. La expresión lámparas (plural) indica que había un numero determinado de lámparas, pero cuando leemos en
Hechos 20:8 dice que había muchas lámparas y no se determina el número de lámparas, solamente se nos dice que había muchas, aunque en el tabernáculo sí se nos dice cuantas lámparas había.

Las lámparas en el tabernáculo de reunión formaban parte del candelero de oro situado en el lugar santo, éste tenia seis brazos y una caña o pie central en los cuales había una lámpara en cada uno, así como en la caña central, en total había siete lámparas;
Exodo 25:31 dice que Moisés debería hacer ese candelero, y el versículo 37 dice que ese candelero tendría siete lámparas.

El número de lámparas en el lugar de reunión para el pueblo de Dios es de siete ¿pero porqué siete?, porque siete son los espíritus de Dios que se manifiestan en el lugar de reunión y que están representados en las lámparas como se nos dice en
Apocalipsis 4:5 "y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios". Por lo tanto en el lugar de reunión, en el lugar donde se reúne el pueblo de Dios hay siete lámparas que es lo mismo que decir que hay siete manifestaciones del Espíritu de Dios, pues no es que hay siete espíritus sino que el mismo Espíritu se manifiesta en siete formas diferentes. La manifestación del Espíritu es diversa, el Espíritu de Dios no se limita a operar en un determinado campo o aspecto; el Espíritu de Dios está en el lugar de reunión para ministrar a la iglesia de manera diversa.

Vamos a mencionarlos uno por uno porque es necesario que sepamos cuales son los siete espíritus, pues a través de cada una de esas manifestaciones el Espíritu de Dios ministra a nuestras vidas, porque las lámparas no estaban en el lugar de reunión para adornar o iluminar simplemente, estaban allí para representar lo que el Espíritu de Dios hace en medio de su pueblo.

El primer espíritu que vamos ha mencionar es el espíritu de gracia. En
Hebreos 10:29 se nos menciona esta manifestación del Espíritu de Dios; amado hermano, todo lo que Dios hace en la iglesia, todo lo que Dios da a la iglesia, todo lo que Dios reparte en la iglesia, lo hace mediante el espíritu de gracia, esto significa que el espíritu de gracia es una lámpara en medio nuestro sin la cual nada obtendríamos, pues no merecemos nada. Pablo dice en Efesios 2:8 "por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios", lo cual indica que lo que somos, lo somos por el espíritu de gracia. Esta lámpara ha de estar encendida para que podamos gozar del favor de Dios en medio nuestro.

La Escritura nos habla también del espíritu de vida en
Romanos 8:2. La vida se manifiesta en lugar de reunión a través del espíritu de vida, pues la muerte en ocasiones llega hasta el lugar de reunión y necesitamos ser vivificados. Eutico era un joven que encontrándose en el aposento alto fue visitado por la muerte, según leemos en Hechos 20:9, pero en el mismo lugar donde se produjo la muerte se manifestó también la vida, como leemos en Hechos 20:10, pues el espíritu de vida, la lámpara de vida, estaba encendida en el aposento alto. A veces llegan al lugar de reunión los creyentes sin vida, pero podemos ver como en el desarrollo del culto son vivificados; al llegar no podían alabar a Dios, no podían levantar sus manos, pero ante la manifestación del espíritu de vida todo cambia y poco a poco comienzan a alabar, a adorar a Dios, y son así vivificados. Si esta lámpara esta encendida habrá vida en la reunión.

Otro espíritu representado por las lámparas es el espíritu de adopción y se encuentra registrado en
Romanos 8:15 donde dice "no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! ". La palabra Abba procede del arameo y significa papá, esto quiere decir que es por el espíritu de adopción que podemos llamar a Dios Padre, que podemos considerarnos hijos; esta lámpara esta en medio nuestro para darnos testimonios de lo que somos, ¿y qué somos?, hijos de Dios. Necesitamos esta manifestación del espíritu para sentirnos propiedad de Dios, para sentir que somos suyos. Israel siempre se consideró y sintió pueblo de Dios, porque la lámpara de adopción estaba encendida, dándoles testimonio de lo que eran, pueblo de Dios.

Se nos menciona otro espíritu, el espíritu de santidad, éste seria el cuarto espíritu que mencionamos y se encuentra en
Romanos 1:4. Esta lámpara es indispensable en el lugar de reunión ya que en Hebreos 12:14 la Escritura dice "sin santidad nadie vera al Señor", óigalo bien, sin santidad nadie verá al Señor. La santidad es un requisito para poder ver a Dios, y la santidad, el único que la puede producir es el espíritu de santidad; cuando el espíritu de santidad se manifiesta en medio nuestro es que la santidad emana en nosotros, porque si esta lámpara, si este espíritu no opera, no se manifiesta, ¿dónde estará la santidad?; ¿porqué en muchas congregaciones no hay santidad?, porque han apagado esta lámpara y no quieren encenderla. Y no solamente la santidad es un requisito para poder ver a Dios, lo es también para que Dios haga en medio nuestro maravillas. En Josué 3:5 dice: " santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros"; muchos quieren ver maravillas pero no se santifican, no dejan que el espíritu de santidad se manifieste en medio de ellos.

No podemos prescindir de esta lámpara, por eso es que dice la Escritura en
Hechos 20:8 que había muchas lámparas, pues el lugar de reunión necesita de todas estas lámparas, necesita todas estas manifestaciones del Espíritu de Dios.

Hay tres manifestaciones mas; el espíritu de oración es una de ellas según
Zacarías 12:10. Cuando el espíritu de oración se manifiesta, la oración se convierte en algo vital, indispensable, el orar llega a ser como el aire, como el oxigeno, como el aliento, sin el cual no podemos vivir; y es que sin orar no podemos vivir; pero hay que decir que ya no se ora como antes en las congregaciones y esto se debe a que han apagado la lámpara de la oración. Es a través de la oración que la iglesia puede mucho, pero si la iglesia no ora, ¿qué podrá?,¿qué alcanzará?, caerá vencida; dejemos que esta lámpara arda para que no caigamos y seamos vencidos.

Pero tenemos también el espíritu de verdad, y es que son siete los espíritus, las lámparas. En
Juan 16:13 se menciona el espíritu de verdad; Jesús menciona el Espíritu de Dios como el espíritu de verdad, esta hablando del Espíritu en una de sus manifestaciones. El espíritu de verdad se manifiesta en lugar de reunión para enseñarnos, para instruirnos. Jesús dice: y Él os enseñará refiriéndose al espíritu de verdad. En la primera carta de Juan dice: "vosotros no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, porque tenéis la unción del Santo", en otras palabras, el espíritu de verdad está entre vosotros y todo lo que necesitáis saber, el Espíritu os lo enseña. Este espíritu se tiene que manifestar porque nosotros necesitamos conocimiento, la iglesia necesita conocimiento para vivir la vida cristiana, sin conocimiento de Dios, sin instrucción, sin enseñanza, el pueblo no pude vivir de acuerdo a la voluntad de Dios; y hay que vivir de acuerdo a la voluntad de Dios para entrar en el reino de los cielos. La voluntad de Dios se conoce mediante el espíritu de verdad; cuando este espíritu no se manifiesta en medio nuestro, acudimos a fuentes que nos desvían de la voluntad de Dios. Dejemos que el espíritu de verdad arda y nos guíe a toda verdad.

Nos queda el espíritu de gloria para completar las siete lámparas. En
1 Pedro 4:14 Pedro dice: "el glorioso espíritu", refiriéndose, haciendo ilusión al espíritu de gloria, porque ésta es otra manifestación del Espíritu de Dios. La gloria de Dios es símbolo de su presencia, y ésta se siente en medio nuestro cuando el espíritu de gloria se manifiesta. Cuando Salomón dedicó el templo en el cual estaba esta lámpara, la manifestación del espíritu de gloria fue tal, que los sacerdotes se vieron obligados a abandonar el templo porque la presencia de Dios se hacia irresistible. Hoy muchos abandonan el lugar de reunión, pero no porque la gloria de Dios se hace irresistible, sino porque la gloria de Dios sencillamente no se manifiesta.

Dios a puesto lámparas en el aposento alto para ministrar a su pueblo, ocupémonos de que estas lámparas estén encendidas, dando plena libertad al espíritu de Dios.


Vargas, J.C. (2009) Lámparas en el Aposento Alto. Extraído el 4 de julio de 2009 desde http://lluviasdebendicion.org/

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