miércoles, junio 03, 2009

La Vestimenta - Parte 2 (Estudio Bíblico)

La naturaleza, determinante en la ropa

Después de considerar el trasfondo histórico del vestido, es necesario que consideremos la naturaleza del hombre (varón y hembra) como una influencia directa en el uso, estilo y forma de vestir. Es razonable considerar la naturaleza del hombre ya que esta nos enseña que respecto a la naturaleza somos diferentes, dice
Génesis 1:27 "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó". Según las Sagradas Escrituras Dios creó al hombre como "varón" y "hembra", haciendo diferencia entre ambos mediante el sexo (biológicamente hablando), actualmente denominado también como género. Además el Apóstol Pablo dice: "la naturaleza misma ¿no os enseña...?"; 1ª Corintios 11:14.

Esa diferencia en la naturaleza fue determinante a la hora de vestirse, pues
Deuteronomio 22:5 dice "No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace". Como podemos observar, se determina según la naturaleza que la mujer a de vestir un tipo de ropa y el hombre otra, además se utilizan términos diferentes. Para la palabra traje respecto al hombre se utiliza el término hebreo kelí, mientras que para la palabra ropa respecto a la mujer se utiliza el término hebreo simláh. Estos términos son los que marcan la diferencia en la vestimenta del hombre y la de la mujer. El fin de esto por parte de la Divinidad, no era, ni es otro, que el de que no se alterara la identidad de los seres que Dios había creado. Para Dios era y es importante que los hombres se vistan según la identidad con la que el nos creo, pues lo contrario es una alteración de dichas identidades, y eso es para Dios "abominación", del hebreo toebáh, que se refiere a algo asqueroso o repugnante, cosa detestable. La perdida de la identidad (abandono del "uso natural"; Romanos 1:26,27) conduce a la corrupción, por eso para Dios es abominación.

Algo que diferenciaba a la mujer del hombre y que formaba parte de su identidad era una prenda de vestir llamada
"velo", del hebreo tsaíf, con la cual se cubrían, como vemos en Rebeca al ver esta a Isaac; Génesis 24:65. Otros términos traducidos como "velo" los encontramos en Ruth 3:15 y Isaías 3:22,23, donde se traduce del hebreo mitpákjtat y radid. El uso del velo fue algo natural en la mujer y se extendió hasta la dispensación eclesiástica, periodo en el que el Apóstol Pablo hace mención de él vinculándolo a la mujer como prenda que la identifica; 1ª Corintios 11:15, y estableciendo al mismo tiempo un paralelismo entre el velo y el cabello, el cual dice el Apóstol Pablo es el velo natural de la mujer, que es otro rasgo distintivo de la mujer.

Había también otro tipo de prendas que diferenciaban a la mujer del hombre que eran de uso deshonesto y que utilizaban las rameras;
Proverbios 7:10. Un ejemplo de esto lo encontramos en Ezequiel 23:40,44 donde Israel y Judá son simbolizados por medio de dos mujeres llamadas Ahola y Aholiba, las cuales son presentadas como rameras, y donde se describe su comportamiento.

Como dijera el Apóstol Pablo la naturaleza misma nos enseña y debemos seguir su consejo, vistiéndonos según nuestra identidad.

La ropa en la actualidad

El tiempo es otro de los factores que ha influido en el uso, estilo y forma de vestir. El uso del vestido estuvo por mucho tiempo vinculado a la vergüenza, pero llegaron los años en los que se incorporaron determinadas prendas de vestir en nuestra sociedad que no solo alteraban la identidad del hombre sino que además rompían con los valores morales que por mucho tiempo habían sido de gran importancia en la sociedad. Llegó un momento en el que determinados hombres comenzaron a influir en nuestra sociedad por lo que hoy se conoce como la
"moda", y tal fue su influencia, que la sociedad comenzó e vestirse según las tendencias que estos hombres proponían. Es cierto que factores bélicos, políticos, económicos y artísticos influyeron también a la hora de confeccionarse la ropa, pero no pueden ser estos factores los que determinen como se ha de vestir el hombre, pues por encima de todo están los valores morales que preservan a la sociedad de la corrupción y degradación.

En la actualidad la llamada
"moda" sigue estableciendo las tendencias en la ropa que los hombres han de vestir, y no solo eso, sino que además hay un rechazo social hacia aquellos que no van a la "moda". La llamada "moda" incluso a llegado a influir en la salud, sobre todo de mujeres jóvenes, desencadenando enfermedades como la anorexia.

La palabra
"moda" del francés mode significa "uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos". El término es de origen francés, pues fue en París, Francia, entre los años 1912 y 1914 donde la "moda" comenzó y se desarrolló, aunque también en Londres, Gran Bretaña, en aquellos años se innovó en la vestimenta, sobre todo masculina.

Una de las prendas de vestir que suscitó grandes debates en la sociedad del siglo XVIII y que alteró con su uso la identidad del hombre, fue sin lugar a dudas el
"pantalón". Un personaje cómico del folklore italiano del siglo XVII llamado Pantaleone daría nombre, a través de su conducta y atuendo, a esta prenda esencial de la indumentaria masculina tal como la conocemos hoy, ya que el pantalón como indumentaria masculina fue utilizado por diversos pueblos indoeuropeos como los celtas, escitas, iranios y germanos entre otros, los cuales le daban el nombre de "braga" (Bracae). Este personaje llevaba unos pantalones unas veces tensados entre el tobillo y la rodilla, y otras sueltos y colgantes como una falda. En Francia, él y su prenda de vestir eran llamados "Pantalón", y en Inglaterra, "Pantaloon". Fue en el siglo XVIII que el pantalón consiguió una difusión total, y durante mucho tiempo fue una prenda exclusivamente masculina, dando origen por este hecho a una frase de todos conocida "Llevar los pantalones". El inglés George Bryan Brummell fue el que patentó el pantalón tal como lo conocemos hoy en 1830.

El debate se suscitó cuando en 1851 la neoyorquina Amelia Jenks Bloomer, una pionera del feminismo, empezó a aparecer en público con unos pantalones bombachos y una túnica corta, que había copiado de una amiga suya llamada Elizabeth Smith Miller, convirtiendo los pantalones,
una prenda exclusivamente masculina, en el uniforme de la rebelión feminista. De este modo se inició el declive de la antigua frase de quién ha de llevar los pantalones en la familia, ya que el pantalón se incorporó años más tarde por medio de la "moda" al vestuario de la mujer. Fue la diseñadora de "moda" Coco Chanel quien le dio un toque femenino y lo popularizó en todas las clases sociales.

Otra prenda que suscitó no solo debate sino escándalo en el siglo XIX fue el llamado traje de baño. La creación de esta prenda fue el pretexto perfecto para la exhibición en público de la desnudez. Las playas son los terrenos sociales en los que se llevan a cabo estos juegos de seducción y exhibición, o de vestido y desvestido, convirtiendo a los hombres y mujeres en auténticos objetos de deseo. La más conocida entre las prendas de baño es el Bikini. Este traje de baño femenino de dos piezas fue creado en Francia en 1946 por el ingeniero francés Louis Réard. El nombre fue tomado del atolón de Bikini en las islas Marshall, donde en 1946 Estados Unidos realizó pruebas con bombas atómicas. La palabra fue asociada con ese atolón debido a la declaración de la primera mujer que lo lució, Micheline Bernardini, la cual dijo:
"Señor Réard, su bañador va a ser más explosivo que la bomba de Bikini".

Vargas, J.C. (2009) La Vestimenta-Parte 2. Extraído el 3 de junio de 2009 desde http://lluviasdebendicion.org/


Popular Posts